Y no es que me haya vuelto a quedar sin internet. ¡¡¡válgame dios!!!, que me daría un soponcio, y eso que sé que es estar sin internet unos cuantos días, incluso semanas, e incluso meses... Pero ahora que te has quedado sin internet, Lau, me ha dado por volverme a preguntar qué hacía yo antes de tener internet o conocer el messenger.
No es por nada, pero ya he contado unos 15 sms desde que hicistes la mudanza. Como se nota que estamos acostumbradas a estar delante del ordenador charrando, como si lo hicieramos delante de unas birras. Lo mismito. jeje
Creo que ya no sé que es vivir sin ordenador y sin internet. El año pasado estuve una semanita sin ordenador y dos sin internet, bueno, en casa, que siempre me quedara el laboratorio de traducción, y casi que no sabía ni que hacer. Yo aún me acuerdo que antes tenía otras aficiones, como leer, escuchar música tirada en el sofá o en la cama, pasear...
Ahora, incluso mis amigas me envían emails, antes que sms... no sé para qué me compré el móvil nuevo... bueno, al menos ahora, nos bombardeamos a sms, si no, me veo los mails masivos o el correo ordinario... uf, ¡cuánto tiempo sin enviar una carta! ¿qué no me pondré manos a la obra?
Bueno, parece que sobre el papel consigo poner más cosas que en el blog...